martes, 20 de marzo de 2012

Animal

Abrió la puerta y corrió Vicuña abajo. Le grité que regresara, inclusive que lo quería, pero ya era tarde. Dio vuelta la esquina y se perdió para no volver. Todas sus cosas quedaron esparcidas por la casa, el patio y el jardín. ¿Qué le diré a los niños?, ¿Qué haré con esta casa vacía? Pese a que ya me la hizo y logré que se quedara conmigo, creo que esta vez no volverá nunca más.

No importa si es que vuelve o no algún día. Ojalá sea feliz y ladre tan fuerte como lo hacía a mi lado.


(Cuento escrito para Santiago en 100 palabras / 2012)

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